El Departamento de La Unión se ubica en la zona oriental de la República de El Salvador. En 1740 pasó por el embarcadero de Conchagua (actual Puerto de La Unión), el alcalde Mayor de San Salvador, señor Don Manuel de Gálvez Corral, quien le asignó una población de 74 indios, "los cuales-agrega- cuidan las canoas para el pasaje del brazo del mar que divide esta provincia de la de Nicaragua y mantienen vigía continuamente en su puerto".


A fines del siglo XVIII, La Unión fue elevada a la categoría de pueblo con el nombre dado en honor del Rey Carlos III, que gobernó España entre 1759 y 1788.

Este puerto, como el pueblo de Conchagua, fueron incluidos en el partido de San Alejo, cuando se creó la Intendencia de San Salvador.

En 1807, el Intendente Don Antonio Gutiérrez y Ulloa, hizo de él la siguiente descripción: "Puerto. San Carlos-Pueblo a 6 ½ leguas al Este de San Alejo: Población corta en las márgenes del Conchagua".

Conchagua perteneció al Departamento de San Miguel, en el distrito de San Alejo, de 1824 (12 de junio), a 1865 (22 de junio), y desde entonces ha sido pueblo del distrito y Departamento de La Unión. En 1890 su población era de 1,030 habitantes.

El 28 de febrero de 1854 se le otorgó al "Pueblo del Puerto de San Carlos de La Unión" el título de Ciudad. Años después, por Decreto Ejecutivo del 22 de junio de 1865, nace el Departamento de La Unión durante la administración del Doctor Francisco Dueñas.

PUERTO DE CUTUCO

El Puerto de Cutuco, ubicado en la Bahía de La Unión en el Golfo de Fonseca, fue construido en 1915 por la empresa "The Internacional Railway of Central América (IRCA)"; durante muchos años operó como una estación Terminal del ferrocarril, para la movilización de carga a granel líquida y pasajeros. El puente de acceso al muelle tenía una longitud de 150 metros por 4.9 metros de ancho.
La estructura principal del muelle de Cutuco estaba constituida por vigas y losas de concreto, soportadas por pilotes de concreto y de metal.

El muelle de atraque tenía 172 metros de largo por 29 metros de ancho, tomando como referencia el eje del muelle.

Tenía dos atracaderos: uno al costado Norte, con longitud de 172 metros y otro al costado Sur, con longitud de 150 metros. La profundidad de aguas oscilaba entre 8 y 10 metros en el costado Norte y 8 metros en el Sur.

Existía una bodega de tránsito, la cual la conformaba una estructura metálica prefabricada de paredes corredizas de aluminio con un área de 1,865 mts.²

La carga se hacía llegar al muelle por medio de vagones de ferrocarril que corrían por una vía de 683 metros de longitud y 0.914 metros (36 pulgadas) de trocha.

La vía se bifurcaba en el muelle, continuando con dos vías al costado Norte y una al costado Sur. Estas tres vías estaban paralelas al eje del muelle.
Como se puede apreciar, el Puerto de Cutuco fue creado como un puerto ferroportuario, ya que en la carga y descarga de los vagones, el ferrocarril jugaba un papel muy importante, principalmente en el traslado de la mercadería desde el barco a las bodegas en tierra y viceversa. Por lo que era factible el traslado de la mercadería directamente del costado del barco hacia estaciones de destino en el interior del país (importación), y de éstas al barco (exportación).

Es de hacer notar que tanto la red ferroviaria como este tipo de puertos contribuyeron al desarrollo del país, desde fines del siglo pasado hasta la fecha. Los otros dos puertos de igual sistema que Cutuco ya desaparecieron: El Puerto de La Libertad y el antiguo Puerto de Acajutla.

A partir del año 1975, el Puerto de Cutuco pasó a manos del Estado de El Salvador, quien encomendó su administración y dirección a la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA); el tráfico de ese año fue de 177 naves con 235,549 TM., de las cuales 131,745 TM, eran Carga de Exportación y el resto de Importación.

En los años setenta el tonelaje movilizado por el Puerto de Cutuco era carga de exportación, principalmente algodón y café; y la importación estaba constituida por abono y aceite comestible a granel y hierro. Sin embargo a finales de esos años, la presencia de un nuevo y moderno puerto en la región occidental (Puerto de Acajutla), se hizo sentir, brindando comparativamente un mejor servicio, en relación a tiempos de carga y descarga, y por ende menos horas en muelle y puertos, lo cual era muy atractivo para los armadores (propietarios de barcos) y Agencias Navieras destacadas en el país.

Otro factor que aceleró y agudizó el problema del puerto de Cutuco fue, que la zona oriental empezó a ser duramente castigada por el conflicto armado, por lo que el desarrollo en la región se detuvo.

Como resultado directo del conflicto se tiene la destrucción del aparato agro exportador de oriente, principalmente el cultivo del algodón y el café, y como efecto indirecto la disminución del abono de importación.

En general, cualquier actividad económica en la zona se volvió altamente riesgosa, así como el tránsito por sus vías de comunicación, carreteras y vías férreas, surgiendo así, más ventajas comparativas a favor del Puerto de Acajutla, por ser un puerto moderno, a menor distancia de San Salvador, y ubicado en una zona relativamente más segura y menos castigada por el conflicto armado.

Los primeros 5 años antes del conflicto armado, el Puerto de Cutuco reflejó resultados positivos, posteriormente presentó una situación de déficit, que a partir de 1986 fue incrementándose año con año, hasta que 1991 se tomó la decisión de indemnizar al personal de operaciones, para reducir los costos fijos del puerto, y en adelante, trabajar la carga y descarga de los buques con personal contratado por obra.

EL GOLFO DE FONSECA

En 1522, una armada de 5 navíos salió del archipiélago de Las Perlas del Golfo de Panamá. Esta armada, traía como piloto mayor a Andrés Niño y conducía la expedición que acaudillaba el capitán Gil González Dávila.

La expedición era destinada a cumplir una doble misión: explorar los litorales e islas del Mar del Sur ubicados hacia el Poniente de San Miguel y Panamá; y buscar un paso, estrecho o canal natural que pusiera en comunicación a los océanos Atlántico y Pacifico.

Evidentemente, los exploradores españoles nunca encontraron el canal que pusiera en comunicación los dos océanos, pero si descubrieron el Golfo de Chorotega, al cual Niño bautizó con el nombre de "Golfo de Fonseca" en honor y gratitud del Fraile Juan Rodríguez de Fonseca, antiguo obispo de Palencia y de Burgos, y a la sazón su protector y segundo Presidente del Real y Supremo Consejo de Indias.

A la entrada de este golfo, Niño desembarcó el 31 de mayo de 1522 en una "isla redonda y poblada" que la gente Lenca llamaban Meanguera, y que Niño nombró Petronila, en honor a una sobrina y por estar ese día consagrado por la Iglesia Católica Apostólica Romana a honrar a Santa Petronila.
En el seno del Golfo de Fonseca se aloja un archipiélago volcánico, del cual las principales islas son: Meanguera, Meanguerita, Martín Pérez, Conchaguita, Zacatillo, Ilca y Conejo.

Así fue descubierto el litoral del territorio actualmente llamado salvadoreño y por primera vez se pusieron en contacto los pueblos Lenca de esa zona con los españoles. Su confrontación, en el segundo cuarto del siglo XVI, marcó el alba de un largo y fecundo enredazo cultural.